Sólo conocía el nombre de usuario , la contraseña ya no era la misma que el día de la instalación, la había modificado:
# passwd root
Se pone la contraseña, se confirma y asunto resuelto. Poner contraseñas sólo es útil si nadie va a tener acceso físico a la máquina, pero si puede accederse a ella es tan absurdo como que un guindous funcione medio bien. Tocaba entrar con el livecd y:
# gedit /etc/shadow
Buscar el usuario y el root y borrarles el cacho numeraco que va desde los primeros dos puntos a los segundos:
usuario:$6$vcqbVsptKs/v$iwccuz54JKQjjAL3LViqceBCGdJxjHBKfiULUTzulzBtlnwDmFSuUJRbz5h8Bi :14376:O:99999:7::·
root:$6$bVfUh3Q.$0ggPNP2UvDObOvKEG4prJXyphxgS2r6qLsGA6ztjTUXyVKU4Ez3. pgnRsCXeOkv/:14434 :O:99999:7::·
dejándolo:
usuario: :14376:0:99999:7::: root ::14434:0:99999:7:::
Reiniciar, y cuando pida la contraseña darle al «lntro». Una vez dentro poner las nuevas contraseñas. Si no se tiene a mano un livecd (o el pe no inicia el boteo por el cd y la bios tiene contraseña y no tienes un destornillador para sacarle la pila y resetearla) cuando salga el menu del grub pulsar «e» sobre el sistema a botear y nuevamente «e» en la linea del kernel para editarla y poner al final:
init=/bin/bash (el teclado estará en inglés)
Pulsar «b» para iniciar el arranque. Solo se monta la partición / (no la /home si está en una partición diferente) y sólo como lectura (ro), por lo que:
# mount -o remount,rw /dev/sda2 # passwd usuario/root
La remontamos lectura/escritura (rw) y ponemos la contraseña de usuario o de root que nos plazca y claro, reiniciamos.
El PC de mi vecina tenía su $HOME lleno de tutoriales de todas clases sobre las áreas mas inverosímiles. No mentía cuando dijo que se había metido de lleno en el mundo GNU/ Linux. Los marcadores del navegador total mente monotemáticos: linuxparatodos.net , espaciolinux.com, tuxapuntes.com, todo-linux.com, fentlinux.com … Y una larga lista de portales. Había creado una carpeta «distro» que contenía una docena larga de isos de distintas distribuciones. Yo fisgoneaba por todos los rincones del pe en busca de algo que de momento se me escapaba de las manos. Sonó el timpre. Era el Subinspector Linares. Venía solo.
- Hola muchacho.
- No me dirá que pasaba por aquí y…
No fué necesario invitarle a pasar porque ya estaba dentro.
- Bonito apartamento y bonito escritorio.
No dije nada de que el escritorio no era el mío.
- Linux, ¿no?
- GNU/ Linux.
Diríase que quería tocarme las aplicaciones: ¡Siempre con la misma obser vación!
- ¿Has oído hablar de GdV?
- ¿Un plugin?, ¿una distro?, ¿El penúltimo invento de google? ¿tiene relación con el gdm?
- ¿Y de bp?
- Suena como a hidrocarburos, ¿no? ¿O se refiere a fb? O sea framebuffer que vendría a ser la porción de memoria reservada para mantener temporalmente una imagen a la espera de ser enviada al monitor y que con un:
# apt-get install hwinfo
# hwinfo --framebuffer
Te enteras de los modos (mode) que soporta la máquina. Pero, ¿podría aclararme si su problema es de framebuffers?, ¿dificultades urinarias por culpa de la prós tata?, que a su edad ya se sabe, ¿o que no tiene dinero para gasolina?
Mientras le daba la paliza él abría carpetas y, creo no hizo ni caso a mis profundísimas argumentaciones. Abrió la «Imágenes».
- Bonita chica.
No contesté porque se me hizo un nudo en la garganta. Antes la encontraba bonita pero ahora la encontraba rabiosamente bonita.
- Muchacho, puedes estar en peligro
- Subinspector, es Vd un profeta, esta mañana casi me aplasta un cuatro ejes.
- El asunto es muy grave.
- Si me hubiera aplastado sería gravísimo. Cuídese esas almorranas, lo digo porque como ni siquiera se ha sentado…